En muchos casos la industria hotelera apenas comienza a desarrollar planes con el fin de buscar un funcionamiento orientado hacia la sostenibilidad. Por: Glenn Withiam*
La sostenibilidad es el término que comprende los muchos programas y políticas que puede tener un hotel para conservar los recursos, limitar la producción de desechos y operar lo más eficientemente posible. El Centro Cornell para la Investigación Hotelera invitó recientemente a ejecutivos de la industria hotelera y turística para la realización de una charla tipo mesa redonda, con el fin de examinar en qué punto de la sostenibilidad se encuentra la industria hotelera. En general, los participantes concluyeron que hay mucho por hacer, pero no queda claro totalmente qué es lo que se debe hacer.
Sabemos que los huéspedes de hotel esperan que las propiedades sean lo más sostenibles posibles, pero no siempre sabemos cómo definen los huéspedes la sostenibilidad. Para empeorar las cosas, los huéspedes comienzan a sospechar de aquellos hoteles que tratan fuertemente de promover sus esfuerzos de sostenibilidad.
Se supone que los hoteles que se promocionan mucho a sí mismos están realizando “lavado verde o ecológico” (greenwashing) o intentan parecer más “verdes” de lo que realmente son. Los participantes de la mesa redonda afirmaron que una forma de evitar los cargos del “lavado verde” es asegurarse de que el programa está siendo bien adelantado y que su hotel ha hecho los avances necesarios en sus metas de sostenibilidad antes de anunciar el programa públicamente.
Los huéspedes se están volviendo muy sensibles con la idea de que las compañías anuncien una iniciativa de sostenibilidad y luego no la sigan. En su lugar, los programas “verdes” deben operar en forma contraria, con los resultados a la mano antes de realizar el anuncio público.
Los participantes en la mesa redonda identificaron muchos otros impedimentos para la operación sostenible, especialmente para las cadenas hoteleras. Las normas y regulaciones locales son diferentes en cada lugar, lo que hace difícil para una cadena desarrollar las prácticas en toda la cadena. También es posible que las autoridades sancionen nuevas regulaciones.
Para evitar que suceda esto, los participantes en la mesa redonda pensaron que la industria debería trabajar hacia una autorregulación y la creación de sus propias normas. En cualquier caso, el costo de las prácticas sostenibles debe ser tenido en cuenta. Cada práctica debe tener un sentido económico. Además, los operadores hoteleros necesitan trabajar con los propietarios para garantizar que sus objetivos también están siendo alcanzados.
Los participantes de la mesa redonda sugirieron que cuando los hoteles pidan a los huéspedes hacer ciertos sacrificios por la sostenibilidad, el hotel debe mostrarles que también está haciendo sus propios sacrificios. Una forma de hacer esto (algo propuesto por Hervé Houdré, de Hoteles Intercontinental) es calcular los ahorros en costos resultantes de los esfuerzos de conservación y donar un porcentaje de dichos ahorros a obras de beneficencia. Marriott ha establecido un plan con el estado brasilero de Amazonas en el cual los huéspedes que hagan reservaciones son invitados a hacer una donación al fondo de la selva tropical Juma. El operador hotelero local Juma Lodge tiene un programa similar para ofrecer apoyo financiero a las selvas que quedan alrededor del Lago Juman en Amazonas.
Al involucrar a los clientes en los esfuerzos de sostenibilidad, cada hotel debe tener su propio método que sea apropiado para su posicionamiento de marca. Por ejemplo, los participantes de la mesa redonda afirmaron que Comfort Inn comunica su programa “verde” a través de canecas de reciclaje ubicadas en el lobby. De otro lado, los hoteles Ritz-Carlton conservan claros sus esfuerzos de reciclaje y otros esfuerzos de sostenibilidad, aunque los empleados estén capacitados para ayudar a los huéspedes y que las instalaciones verdes estén en su lugar.
Los asistentes a la mesa redonda concluyeron que no existe una “varita verde” mágica para la sostenibilidad. Mas bien, cada cadena y cada hotel debe desarrollar sus propios programas y procedimientos. Un desafío para la industria es que, excepto por Costa Rica, no hay ningún tipo de sistema de calificación que permita que los hoteles sean certificados como “verdes”. Costa Rica estableció su Certificación para Turismo Sostenible en 1997, mucho antes de que la sostenibilidad se convirtiera en una necesidad comercial. Esto permite que las operaciones turísticas con base en Costa Rica muestren sus “credenciales verdes”.
Las tendencias de los clientes cambian permanentemente en la industria hotelera y realmente existe la posibilidad de que la sostenibilidad finalmente se convierta en periódico de ayer. Sin embargo, eso no parece probable dado el gran interés en las formas de operar en una manera más económica y sostenible.
Mas bien, los participantes en la Mesa Redonda sobre Sostenibilidad realizada por Cornell ven esto como una preocupación de hace mucho tiempo. Por lo tanto, todos los hoteles necesitan hacer sus esfuerzos por trabajar hacia una operación “verde”.
* Glenn Withiam es director de publicaciones del Centro Cornell para la Investigación Hotelera.


