La tecnología RFID tiene múltiples oportunidades de desarrollo para el sector de la hospitalidad. Desde seguimiento de maletas hasta llaves de las habitaciones son posibles gracias a este sistema.
Por: Glenn Withiam*
Uno podría pensar en las etiquetas de Identificación por Radiofrecuencia (RFID, por su sigla en inglés) como relacionadas con los sistemas de distribución de paquetes, pero la RFID presentará un aumento en las aplicaciones para la industria de servicio. En una charla de presentación en la QUIS 12, que es la conferencia global de mejoramiento de servicio celebrada en la Universidad de Cornell, el profesor Sanjay Sarma de MIT explicó el potencial para la RFID tanto para bienes como para servicios. El profesor Sarma ha estado involucrado en el desarrollo de la RFID que tiene actualmente un precio suficientemente módico para una amplia aplicación.
Para los vendedores minoristas de bienes, los usos de la RFID parecen ser relativamente sencillos. Cada etiqueta única de RFID puede ser fijada a un producto al momento de su fabricación. Con un lector de etiquetas se la puede leer a cierta distancia, incluso cuando los productos están en empaques o cajas en los centros de distribución o bodegas.
El concepto principal es suministrar el inventario apropiado a la tienda correcta y en el momento correcto. Al etiquetar cada producto individual del inventario, las compañías pueden rastrear exactamente el lugar donde se encuentran sus productos en la cadena de distribución. Actualmente, esta es una tarea que involucra bastante personal y que está sujeta a errores considerables, así como la malversación deliberada del inventario. Además, el proceso de distribución tiene un alto nivel de ineficiencia. Para garantizar que no se presenten desabastecimientos, los vendedores mantienen en reserva un inventario considerable, lo cual representa altos costos de transporte. La RFID ofrece la oportunidad de tener un mayor control de la logística de distribución.
Múltiples aplicaciones
Los negocios hoteleros y de servicio pueden utilizar una tecnología de este tipo para ayudar a mejorar las operaciones y reducir los costos. El rastreo de inventario es solamente uno de los usos de esta tecnología, ya que puede ser utilizada para ubicar e identificar cualquier producto, o persona, cuando se coloca una etiqueta RFID sobre la persona.
Los hospitales son un ejemplo de una de las operaciones que utiliza la RFID. En realidad, pueden utilizar la RFID para rastrear pacientes que se movilizan por el sistema, además de registrar el uso y la ubicación de los equipos y la entrega de farmacéuticos. Igualmente, si un gerente de restaurante tuviera una etiqueta de RFID en cada producto, tendría un registro permanente y en tiempo real de todo el inventario.
Aunque usted todavía podría desear realizar una inspección visual dentro de la cava, el subgerente que realice dicha inspección podría hacerlo en forma más eficiente. Se identificarían rápidamente los desabastecimientos o los sobreinventarios y esto permitiría que el chef, por ejemplo, hiciera los cambios necesarios en el menú.
El profesor Sarma también sugirió las formas en que la RFID podría ser de utilidad en los hoteles (lo que él denomina “infraestructura inteligente”). Además de contar con un recuento automático de inventario, el profesor se imagina el uso de los lectores de RFID para “carretillas inteligentes”, rastreo de equipaje y registro de empleados. Uno incluso podría pensar en utilizar los sensores de RFID para identificar fugas de agua, para revisar HVAC y los controles de servicios públicos, para programar activación de calefacción y enfriamiento por ocupación y para programar la activación de luces de pasillos ante la presencia de una RFID o para tener la operación automática de persianas y cortinas.
Cuando un huésped puede registrarse o abrir un cuarto de huéspedes pasando una tarjeta de celular o de crédito por un lector, estamos hablando del uso de la RFID. Los casinos han aplicado la RFID para identificar las preferencias de juego de los huéspedes.
Los llaveros de los huéspedes podrían tener RFID, con lo cual se podrían realizar muchos de los eventos de “infraestructura inteligente”. En realidad el etiquetado de equipaje podría ser muy útil para las aerolíneas y los hoteles, de tal forma que se logre mejor control e identificación del equipaje mientras se mueve por todo el sistema.
Aunque la mayoría de las aplicaciones actuales parecen terminar en la trastienda, el profesor Sarma nos recuerda que una vez tenemos disponible una tecnología, encontramos las formas de utilizarla y nos cambia la forma de hacer las cosas. En realidad, los teléfonos celulares (y ahora los teléfonos inteligentes) han cambiado la forma en que nos comportamos. La RFID tiene el potencial para reformular igualmente el sistema de distribución para los distribuidores de bienes de embalaje y nosotros, indudablemente, encontraremos otras formas de utilizarla para mejorar los procesos de servicio y eliminar los errores.
* Director de publicaciones para el Centro Cornell de Investigación sobre la Hospitalidad.


