El hombre ingresó al hotel a la hora de la siesta y a los pocos minutos se retiró del establecimiento, minutos después un huésped avisó sobre la pérdida de más de mil pesos y una cámara fotográfica en su habitación, no obstante el sospechoso quedó registrado en las imágenes de las cámaras.
Cuatro días después el sospechoso intenta llevar a cabo el robo de nuevo, pero no pudo cometerlo ya que los dueños por precaución cerraron la puerta de acceso en los momentos en que se diluye el movimiento interno; sin embargo los hoteleros tomaron la patente de auto y llevaron a cabo las denuncias correspondientes, pero la Policía no ha actuado como debe ser.
Las cintas de las cámaras de seguridad corroboraron que el hombre había entrado por primera vez al hotel en enero (mas no estaba alojado allí), sin poder llevarse nada en esa ocasión.
Fuente: lavoz.com.ar


