Separando el Océano Pacífico del complejo hotelero San Alfonso del Mar, en Chile, se encuentra la piscina más grande y profunda del mundo: tiene más de un kilómetro de largo y 35 metros de profundidad.
Con una extensión equivalente a 20 piscinas olímpicas y dos récords Guinness como la piscina de agua cristalina más grande del mundo, la atracción acuática ubicada en Algarrobo, Chile, pertenece al complejo hotelero mencionado.
Gracias a una novedosa tecnología que posibilita captar agua del mar, esta piscina goza de la transparencia, la limpieza, las condiciones y el color propio de los mares tropicales, con la ventaja adicional de tener una temperatura que está nueve grados por encima de la temperatura del mar, para gozar de un verano confortable como si se estuviera en el Caribe.
Según afirmaron voceros del hotel, allí no solamente se puede nadar, es posible, incluso, navegar y remar. Su mantenimiento, que consiste en un proceso químico de desalinización, cuesta cerca de US$3 millones al año.


