Por causa del costo que acarrea contar con un administrador de edificio que se encarga además de la limpieza y el mantenimiento de la edificación, unos 2.000 edificios de Buenos Aires han desistido de tener un encargado permanente y cambiar esta figura por empresas de limpieza o por encargados part-time.
Esta tendencia viene creciendo a un ritmo de entre el 10 y el 15% anual. Para 2013 el salario del portero de un consorcio tuvo un ajuste del 33%, un sueldo que representa entre el 60 y el 70% de las expensas administrativas del edificio.
Las empresas de limpieza garantizan que, en pocas horas, el edificio esté reluciente; sin embargo, algunas personas afirman que la figura del administrador es irremplazable en casos de urgencias.
Según Leadro Cardinale, secretario adjunto del Sindicato de Obreros de Maestranza (SOM), esta tendencia “es una realidad que se genera a partir de la intención de los consorcios de bajar sus costos. La maestranza dejó de lado la vieja metodología de la escoba y un trapo de piso para limpiar. Es una profesión, que se actualiza y especializa cada vez más".
Según la ley vigente en el Código de Edificación, en su punto 4.8.8.0 toda construcción nueva, que conste de 15 o más unidades o supere los 800 metros cuadrados o tenga cuatro o más pisos, deberá destinar una vivienda al encargado del edificio. Este Código supone el carácter imprescindible del administrador del edificio.
Para muchos dueños de edificios esta es una condición de la que podrían sacar ventaja: contratando una empresa de limpieza esta unidad quedaría libre para generar una renta adicional o para ser transformada en un salor de usos múltiples.


