Internacional. Un estudio realizado por la Asociación Internacional de Facility Management, IFMA, descubrió que una de cada cinco empresas no cuenta con un plan de preparación para emergencias y continuidad de negocios, por lo que ofreció diez recomendaciones a tener en cuenta al momento de elaborar uno.
El estudio, titulado "High Stakes Business: People, Property and Services", utilizó datos recogidos tras la realización de diversos foros enfocados en este tema por parte de IFMA y de una encuesta realizada entre los socios de la organización.
Como ya se mencionó con anterioridad, el principal hallazgo del estudio es que una de cada cinco empresas (19%) no contaba con un plan actualizado de emergencias. Esta figura, explica el estudio, es muy significativa si se tiene en cuenta que el alto costo de una emergencia no presupuestada puede ser catastrófico para las empresas.
El informe señala además que las empresas que sí cuentan con plan de emergencias "no sólo son capaces de de manejar los riesgos identificados, pero también son más resistentes para recuperarse de eventos no planificados."
Al respecto, Mark Sekula, presidente de la empresa Facility Futures Inc e integrante de IFMA, afirmó que "sin el plan de emergencias una empresa exitosa puede derrumbarse en un instante."
Finalmente, el estudio ofrece diez puntos claves que deben tenerse en cuenta al momento de elaborar o actualizar el plan de emergencias.
- Definir roles: consiste en determinar quién es el responsable de la ejecución del plan. Es común que sea el Facility Manager el encargado de asumir esa función.
- Definir las funciones críticas: priorizar las funciones con el fin de determinar a cuaĺes dedicar más recursos para protegerlas y cuales atender primero en caso de fallas.
- Definir riesgos: evaluar vulnerabilidades, sobre todo en las tareas críticas.
- Calcular costos: estimar el costo de los tiempos de no operabilidad, así como el costo de preparación y planeación.
- Monitorear: utilizar personal y tecnología para detectar desastres antes de que sucedan.
- Comunicar: asegurarse de que el plan de comunicaciones durante y después de una emergencia sea adecuado.
- Probar: asegurarse que los elementos incluidos en el plan funcionan.
- Practicar: realizar cuando sea posible simulacros en vivo y simulaciones en papel.
- Adaptarse y ajustar: los planes deben ser orgánicos y ser actualizados regularmente basado en las pruebas o experiencias.
- Asesoría: desarrollar una red de socios estratégicos y profesionales del FM que puedan aconsejarle.


