Como líder de la industria del descanso, los spas están al mismo nivel de los cruceros, el ski y el golf. Así lo dejó claro una investigación en la que se consultó a cerca de tres mil miembros integrantes del mercado en 75 países. Del mismo modo, el estudio concluyó que el estilo de vida del spa está de moda, sin embargo, también se trata de una cuestión atemporal. “Los profesionales del spa quieren crear la mejor experiencia posible, se trata entonces de un mercado de compradores para consumidores, donde estos últimos expresan sus deseos y necesidades”, así lo manifestó Lynne McNees, presidente de la ISPA, Asociación Internacional del SPA.
Por su parte, el estudio también reveló que los spas están respondiendo a las necesidades de la industria de los restaurantes. Cerca de 19% de los spas en Estados Unidos ofrecen diferentes posibilidades para aprender de cocina, a través de lecciones privadas con chefs reconocidos, que le enseñan al visitante cómo hacer de la comida en el hogar una práctica saludable.
Buscar experiencias únicas para sus usuarios sigue siendo la constante en la industria. Es así como cerca del 24% de los spas manifestaron que los clientes pueden reservar en vez de servicios especiales, bloques de tiempo. Estos últimos, permiten crear de manera personalizada el tratamiento deseado que puede ir desde música hasta el uso de productos en habitaciones climatizadas.
Salud y descanso
“Estilos de vida de spa es igual a estilos de vida saludables”. Esa premisa es a la que apunta hoy la industria por medio de la enseñanza de principios básicos como la comida nutritiva, el ejercicio y la reducción de los niveles de estrés. Se calcula que el 51% de los spas de Estados Unidos ofrecen a sus visitantes programas educativos y consultas nutricionales, el 40% dicta clases de comida saludable, el 26% cuenta con ofertas educacionales en temas como la obesidad y el 17% ofrece programas deportivos para niños y adolescentes.
Estos últimos son uno de los públicos a los que los spas están apuntando actualmente. Cerca de cuatro millones de jóvenes han asistido a estos espacios de cuidado y relajación, allí ellos aprenden a combatir el estrés, a comer saludablemente y a cuidar su piel. Es así como el 16% de los spas en Norte América han desarrollado programas para adolescentes, el 34% ha creado paquetes especialmente para ellos y el 17% los ha creado para niños.
Empresa, tecnología y ambiente
“La experiencia del spa es la forma perfecta de los empleadores demostrar a su equipo de trabajo la preocupación por su salud y bienestar”, comentó McNees.
En ese sentido, durante el 2007, Google fue elegida como la compañía número uno en cuanto a salud corporativa se refiere. La empresa que también hace parte de ISPA ofrece la realización de masajes para sus empleados. De acuerdo con un medio de comunicación norteamericano, por cada dólar destinado a los programas de salud corporativa los empleadores de esta compañía reducen los reclamos médicos, el ausentismo y la baja productividad, entre otros factores.
Por su parte, la industria de los spa parece poner especial cuidado en cada uno de los detalles que la época actual impone. Hoy, cuando la tecnología obliga a la gente a estar constantemente “conectada”, los spas están incorporando tecnología como el Wi-Fi en las salas de relajación, además de los “cibertratamientos” que combinan la tecnología del feedback con la guía de profesionales de la salud y terapias ligeras para ayudar a quienes sufren depresión, desordenes afectivos o insomnio.
Finalmente, ante la actual consigna de trabajar con prácticas ambientalmente amigables, los spas tampoco han escapado. Los productos hechos de frutas, vegetales, hierbas y minerales, además del maquillaje mineral y las técnicas de construcción “verde”, son apenas algunos de los medios a través de los cuales los profesionales del spa están demostrando su compromiso con el medio ambiente.


