¿Imagine si pudiera sacar provecho de uno de los lugares más desaprovechados de su propiedad? ¿E imagine si ese provecho fuera no solo para el beneficio de su negocio sino para el del medio ambiente? Pues esto es lo que ofrecen los paneles de energía fotovoltaica que, instalados en el techo de su hotel, tiene la posibilidad de generar dinero con una escasa inversión, poco mantenimiento y alta rentabilidad. “El mercado solar fotovoltaico ha crecido vertiginosamente durante los dos últimos años”, afirma Leonardo Quijada, director de placas solares de la consultora Dyrecto, empresa que ofrece soluciones de inversión para el sector inmobiliario. El auge de la industria está siendo aprovechado por todos los sectores involucrados.No es de extrañar entonces que desde firmas de arquitectos hasta las de instalación de aire acondicionado, todos estén buscando capitalizar el buen momento y sirviéndolo en bandeja de plata a la industria. “En todo caso es conveniente ponerse en manos de expertos capaces de recomendar la instalación e instaladores más adecuados en función del tipo y dimensión de superficie de que se dispone, e incluso de la arquitectura del edificio”, advierte el señor Quijada.
Las leyes evolucionan
El 35% de la energía que se consume en el mundo es consumida por los edificios. “De esta energía la gran mayoría es utilizada en la producción de calor o frío que se pierde en la piel que envuelve a los edificios”, explica el arquitecto Bill Marshall, director del Estudio Marshall & Asociados, firma de arquitectos con oficinas en Buenos Aires y Madrid, especialistas en fachadas. Durante sus años de experiencia, ha estado al frente de muchos proyectos de construcción donde la energía solar es protagonista. Y ha sido testigo de los diferentes usos de la energía solar en el sector de la construcción.
“Ya se habla incluso del derecho al sol”, acota el arquitecto Marshall. “Donde algunos edificios no pueden restarle sol al edifico de al lado”, agrega. Por eso, su estudio ya está pensando en implementar un software que permite analizar los tendidos de sombra en los grupos urbanos de las ciudades. “España tiene en su código de edificación grandes limitaciones al diseño pero con incentivos al diseño conciente de las fachadas y conciente del diseño desde el punto de vista energético”, explica.
Hágase la luz
Pero parece que el uso de energía solar va más allá incluso de los mismos paneles solares. Un ejemplo de ello lo brinda el proyecto hotelero Vista Sol. En medio de la región más austral del mundo, el manto patagónico cobijará a este hotel, permitiendo que la energía solar entre al edificio y permanezca allí de acuerdo a las necesidades. Debido a la alta condición de vientos permanentes en la zona, la decisión de enterrar la fachada fue la más acertada.
“Porque además la tierra se comporta con muy buen aislante al ruido y a la pérdida de calor, con lo cual nos parecía muy adecuado y hemos aprovechado mucho esta situación para optimizar los equipos de acondicionamiento, así que las habitaciones y distintas dependencias del hotel tienen ventanas con vistas estupendas mirando al lago pero la fachada no es nada más que la ventana, lo único que uno ve desde el exterior son las distintas ventanas de las habitaciones, todo el resto del envolvente del edificio está cubierto por el manto patagónico”, explica el arquitecto Marshall.
La sostenibilidad de este proyecto dependerá mucho de la concientización de los huéspedes quienes al pisar este lugar deberán tener como premisa el medio ambiente, más que su confort. “Se trata de una doble ventana con espacio intermedio que durante las horas del día va a estar funcionando como invernadero donde va a haber ganancias de calor durante las horas de sol pero en las de noche va a actuar como amortiguador entre el espacio interior y exterior”, explica Bill Marshall. La operación de este sistema, que contará con un sencillo instructivo, estará a cargo del huésped. Definitivamente será un rol más activo que el que en este momento le exige la operación de un sistema central de aire acondicionado.
Espere artículo completo en la próxima edición de Gerencia de Hoteles, 4-2.


