Panamá está experimentando su gran boom en la industria inmobiliaria. Hasta el mes de julio pasado se habían anunciado más de 380 rascacielos o en distintas etapas de construcción, representando más de 40.000 condominios y apartamentos. Hace apenas un año se construyeron 11.000 unidades residenciales. Muchos urbanizadores dicen que el auge en el mercado de bienes raíces en Panamá se debe a que retirados de Florida, California, Nueva York, Texas, Canadá, y otros inversionistas extranjeros buscan lo que Miami ofrecía hasta hace un par de años atrás: clima, vida urbana cómoda y precios accesibles.
“Panamá a consecuencia de la expansión del Canal y de las actividades colaterales que esto significa, tiene un futuro económico muy sólido que se refleja en el sector inmobiliario”, explicó Sergio Pintos, especialista en la industria del sector inmobiliario y Director del Departamento Internacional de International Sales Group (ISG), firma que con base en Miami, se especializa en la comercialización de proyectos de lujo. “El proyecto Trump Ocean Club ha sido un éxito rotundo siendo el primer proyecto de Donald Trump en lo que se refiere a edificios en altura en Latinoamérica”.
Según Pintos, el precio por pie cuadrado en edificios exclusivos en Miami está entre los US$700 y los US$2.000, dependiendo del proyecto y del área. Mientras que en Panamá los proyectos de lujo están por los $200 y $300 pie cuadrado.
Las unidades residenciales para retirados son considerablemente más baratas en Panamá que en la Florida, y el clima es igual o mejor. La moneda es el dólar. Y aunque el Medicare no cubre a los norteamericanos en el extranjero, la atención médica es considerablemente menos cara que en Estados Unidos.
“En este momento el sector inmobiliario en Estados Unidos está pasando por un periodo lógico de re-acomodamiento. En las etapas posteriores a un boom inmobiliario siempre los momentos de re-acomodamiento son momentos en donde quienes invirtieron sin tener el respaldo suficiente van a sufrir”, señala el director de ISG.
Pintos explicó que el perfil del comprador en el mercado de bienes raíces en Panamá es muy variado, desde retirados, hasta personas sobre los 30 años; de origen norteamericano, latinoamericano, europeo o asiático. “Panamá se está comportando de la manera lógica que un mercado en crecimiento se comportaría si existe una cantidad de factores que presentan este boom inmobiliario”, dijo el ejecutivo de ISG
“Los países que desde mi punto de vista son hoy los más atractivos para el inversionista extranjero son Panamá, Argentina, Brasil, Colombia y México”, destacó Pintos. “Mientras que en Nicaragua, El Salvador o Guatemala no le veo un boom a corto plazo. Son países donde todavía hay un alto porcentaje de inseguridad en todos los niveles, lo cual hace muy difícil la atracción de inversionistas extranjeros”.
En la actualidad ISG, con 150 empleados y oficinas en Miami, comercializa 17 proyectos de lujo en la Florida y uno en Las Vegas. En Panamá comercializa Trump Ocean Club de Khafif y Essenza del Grupo Malca en Costa del Este, ambos a concluirse en el 2010.


