En Argentina cada 15 días un hotel tira a la basura cerca de 40 litros de aceite usado. Según la Asociación Hotelera y Gastronómica de Iguazú (Aghai), este hecho genera un gasto enorme y un trastorno al medio ambiente al momento de deshacerse de él.
Por esa razón se lleva a cabo en la localidad de Iguazú una iniciativa que busca transformar este insumo, al que no se daba un uso claro, en biocombustible y de esta manera contrarrestar el alto impacto que genera como desperdicio, al tiempo que se resuelve una situación que “siempre causó preocupación”, afirman desde Aghai.
Otra de las ventajas que se evidencian al reciclar este aceite utilizado es la amortiguación en los costos que deben asumir tanto hoteles como establecimientos gastronómicos en lo que tiene que ver con el traslado del insumo para su disposición final.
A este proceso se sumó la dirección de Cultura de Iguazú, en la búsqueda de crear conciencia también en los establecimientos residenciales, por ello instaló un punto de acopio para recolectar aceites domiciliarios.
Según explicó Carlos Krumpkam, presidente de la Asociación, “la planta de separación y transferencia comenzó a funcionar desde principios del año pasado con un aporte que hizo el Banco Interamericano de Desarrollo (Bid) y que es gestionado por el Ministerio de Turismo de Argentina.
En la actualidad la planta recibe un total de 50 toneladas diarias de este tipo de residuos, después de pasar por un proceso de tratamiento es comercializado. “El sobrante es trasladado para su disposición final por la empresa Aesa hacia el relleno sanitario en Caraguatay”, explicó Krumpkam.


