Cercos de máxima seguridad y personal profesional militar rodean los hoteles que serán sede de la próxima Cumbre de líderes del G-20, a la que asistirán los primeros ministros y los mandatarios de los 19 países participantes más aquéllos de todas las naciones de la Unión Europea.
El evento se realizará en Los Cabos, México a partir del 18 de junio, y el objetivo de las rigurosas medidas de seguridad es evitar el ingreso a dichos hoteles de personas extrañas y salvaguardar la integridad de los asistentes.
Dichos establecimientos serán el Hotel Esperanza, ubicado entre el Cabo San Lucas y San José del Cabo. Este recinto es reconocido por ser uno de los mejores en América Latina, es receptor de gran turismo. Allí se ha dispuesto un protocolo de seguridad que parte desde la carretera Transpeninsular y la entrada en Punta Ballena, donde se ubica un acceso que hoy se encuentra totalmente cerrado con vallas y conos.
Otro de los hoteles elegidos para este certamen es el Hotel Sheraton ubicado en el Ouente de Cabo del Sol, un establecimiento destacado por su servicio y categoría. Allí se encuentra desplegado un operativo militar tanto a su alrededor como en su interior.


