Por primera vez Breeam Es ha otorgado el certificado de la categoría “En uso” a una edificación, se trata del centro comercial Islazul, de Madrid.
Este sello está dedicado a apoyar a los administradores y los gestores de edificios a reducir los gastos en que incurren por su funcionamiento. Así mismo, ayuda a mejorar el rendimiento medioambiental de los edificios.
Esta es una metodología de evaluación y un proceso de certificación que ofrece una guía clara y racional con cuyo seguimiento se logra mejorar la sostenibilidad de los edificios.
La clasificación que ha obtenido el centro comercial es de Muy Bueno en el apartado que evalúa El Edificio (Parte 1), y de Excelente en el apartado que evalúa La Gestión del Edificio (Parte 2).
Breeam Es “En uso” se puede aplicar a propiedades de todas las tipologías y los usos, excepto el segmento residencial.
Dentro de las condiciones para acceder a este reconocimiento es imprescindible que los inmuebles tengan un mínimo de 2 años en funcionamiento con el objetivo de evaluar el comportamiento real de la propiedad mediante la información sobre las prestaciones ambientales, las facturas y otros registros de consumo del inmueble.
Dentro de las acciones que ha hecho a es este centro comercial merecedor del certificado, se puede contar su especial cuidado en la reducción del consumo energético mediante la implementación de energía solar, la monitorización y el control de parámetros ambientales y el uso del sistema de ventilación “free cooling”, que proporciona ventilación natural durante aproximadamente el 40% del año, representando un ahorro significativo y asegurando el confort y la calidad del aire.
Del mismo modo, entre el 2011 y 2012 la compañía ha sustituido más del 50% de las lámparas fluorescentes por lámparas tipo Led. En el 2011 la gestión energética se ha externalizado a una empresa especializada que ha implantado un sistema de monitorización de consumos energéticos.
Se implantó, además, una política medioambiental que incluye mejoras en la operación y en el mantenimiento del edificio enfocadas a la eficiencia energética y la gestión sostenible del agua, con compromisos de mejora para el 2012-2013.
Por otro lado se diseñó una política de compras sostenible con la que se espera reducir la presencia de materiales peligrosos y productos que emitan COVs, entre otras medidas.
También se evaluó el confort acústico y lumínico para mejorar la calidad de los espacios y se incorporaron los criterios de confort en las encuestas a usuarios.


