Según una investigación realizada por el arquitecto Claudio Vásquez, entre los años 2003 y 2011 se construyeron en Santiago de Chile un total de 45 edificios de oficinas premium, de las cuales el 75% tiene sus fachadas cubiertas de vidrio.
“Se trata de una tendencia internacional que se ha denominado como construcciones de oficinas”, explica el arquitecto. El objetivo del estudio es el de analizar el gasto energético asociado y la temperatura y la humedad interior en los edificios con este tipo de fachada.
El estudio fue financiado por Fondecyt y para llevarlo a cabo fue necesario seleccionar una muestra de siete edificios de unos 800 metros cuadrados de superficie. El trabajo fue realizado a lo largo de un año, desde agosto de 2011 y hasta el mismo mes de 2012.
Durante la investigación se midieron elementos asociados a la humedad, la temperatura, la iluminación y el consumo de energía de esas propiedades con la idea de conocer el niver de confort de esos establecimientos.
Según los resultados obtenidos, al interior de estas oficinas hay un alto nivel de radiación solar, así lo describe Vásquez: “La transparencia del vidrio produce un efecto invernadero, lo que significa que el mobiliario se calienta y emite un calor que el vidrio no deja salir”.
En consecuencia se presentan situaciones de extremas temperaturas: en una de las edificaciones del estudio, durante un fin de semana, se registraron temperaturas superiores a los 40% mientras que en el exterior la temperatura registrada fue de 28. Esta razón llevó a mantener el aire acondicionado encendido todo el año a una alta intensidad.
Los edificios analizados consumen para climatización entre 45 y 90 kwh/m2. En cambio, el consumo de una torre eficiente desde el punto de vista energético está entre los 20 y 30 kwh/m2.


