Un mayor control en las inspecciones y el endurecimiento de las sanciones es la exigencia que hace la Asociación Nacional de Empresas de Control de Plagas (Anecpla), en España, con el objetivo de controlar y evitar brotes de cualquier tipo de virus perjudicial para la salud humana, en especial el de la legionella que fue detectado recientemente en Córdoba y Vizcaya.
Según informó la asociación en un comunicado, estos brotes siguen en activo y han supuesto los cierres cautelares de un hotel balneario en Orduña (Vizcaya) y de una torre de refrigeración de una empresa en Nueva Carteya (Córdoba) y, por el momento, el resultado ha sido varias personas afectadas y hospitalizadas.
Esta misma reclamación podría aplicarse para todos esos espacios que se caracterizan por su gran afluencia de visitantes, sobre todo aquellos sitios turísticos de todas las regiones, específicamente de las zonas tropicales y húmedas, que suelen ser más propensas a la proliferación de virus.
Para evitar y controlar este tipo de brotes, Anecpla cree que “es necesario un mayor control de las autoridades en aquellas instalaciones con riesgo de dispersión de legionella”.
Del mismo modo, asegura que es fundamental el cumplimiento escrupuloso de la legislación por parte de propietarios y usuarios y el incremento de medidas cautelares.
Según la asociación, las epidemias normalmente aparecen en verano o a principios de otoño, pero los casos pueden suceder a lo largo de todo el año. La Asociación afirmó que un promedio entre un cinco y un 30% de las personas que sufren legionelosis fallecen, especialmente cuando se retrasan los tratamientos antibióticos.


