Por causa del traslado de sede que tendrá el Complejo Sanitario de Toledo, España, hacia un espacio mucho más grande, el consejero de Sanidad y Asuntos Sociales del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Ignacio Echániz, comentó que se reducirá la gestión correspondiente a los servicios no asistenciales.
Tales servicios abarcan el de la limpieza, el mantenimiento, la lavandería y la alimentación. El presupuesto destinado a estos menesteres se reducira en más de ocho millones de euros (cerca de US$10 millones).
Teniendo en cuenta el total del período que durará la concesión, 30 años, el ahorro se estima en unos 240 millones de euros, (Unos US$300 millones).
Tal y como explicó Echániz, la empresa concesionaria que se haga cargo de la construcción del nuevo hospital, elegida mediante concurso público, será también la que se encargue de prestar dichos servicios “y al tener mayor volumen de trabajo y hacer uso de las sinergias entre todos los servicios y el mayor alcance de los mismos puede reducir los precios una media de un 20%”.
El funcionario destacó la importancia de que “quien construye sea responsable del mantenimiento, las reposiciones y el uso del edificio durante toda la vida útil”. Por ejemplo, si los equipos de aire acondicionado sufren daños y no tienen reparación, la repocisión debe hacerla la empresa concesionaria.
La externalización de la gestión de los servicios no asistenciales, como por ejemplo la limpieza, el mantenimiento o el catering, se hace en todos los centros hospitalarios tanto de España como de Europa, indicó Echániz.


