¿Están realmente los usuarios finales preguntando por los hoteles ecológicos? Esta es una industria que parece abrirse su propio camino y los usuarios lo saben. En este artículo conocerá qué tanto ha crecido este sector. Por: Duván Chaverra A.
En una frase sencilla de asimilar y que nos abre los ojos, la película “El día que la tierra se detuvo” buscaba enviar un mensaje claro: “el ser humano solo actúa cuando está al borde del abismo”.
Ustedes se preguntarán ¿qué busco con esta introducción que a simple vista no dice nada? Pues bien, nuestro mundo reacciona con más frecuencia al calentamiento global, las temperaturas son año tras año mucho más elevadas y los fenómenos naturales como los huracanes, tifones, ciclones, entre otros, son más frecuentes y arrasan con todo lo que ven a su paso.
Por ello, desde hace poco tiempo el ser humano ha entendido que está en peligro, que si no actúa con prontitud sus hijos no tendrán un mundo donde vivir, por ello parece que ahora sí es momento de cuidar el planeta y de empezar a proteger lo poco que nos queda.
En la industria hotelera ya se han registrado reacciones positivas al respecto y prueba de ello son los hoteles ecológicos, una propuesta que viene tomando más fuerza con el paso del tiempo y que merece más atención de la que de momento ha recibido, pues además de apostarle a las políticas ecológicas, también se ha convertido en una buena manera de reducir los costos de un hotel.
No cabe duda que la industria de la hospitalidad, por su funcionamiento las 24 horas del día los 365 días del año, consume agua y energía en cantidades considerables, lo que “ayuda” al calentamiento global y eleva los gastos del hotel. Por eso, hoy se escucha con más regularidad la intención de los hoteles por adquirir equipos ecológicos en empresas que trabajan para desarrollarlos y proveerlos.
El interés del cliente final
Ante ello surge otra pregunta que las fuentes consultadas en este artículo resolverán con mayor precisión, gracias a su experiencia en este rubro: ¿Está realmente el cliente final demandando los hoteles ecológicos? Y esta duda nace al interrogarse si el usuario realmente es consiente del cuidado que merece el planeta y si está dispuesto a pagar un poco más por hospedarse en un hotel ecológico.
Estas dudas serán resueltas por Jorge Mejía, representante del mayorista de turismo Gray-Line Mexitours; Carlos Alberto Duque, de Aerovisión LTDA (Colombia); y Rodrigo Martín, de Intertours Paraguay.
Nuestros invitados, con excepción de la fuente paraguaya, han percibido que el cliente está averiguando con mayor frecuencia por los paquetes en hoteles ecológicos, y aseguran que esta es una tendencia que está creciendo poco a poco en América Latina, así como en Europa, un continente donde el 57% de los consumidores no tendría problema en pagar un poco más por hospedarse en un sitio de éstos, según un estudio de ESCP Europe y la consultora Bloom Consulting.
Este informe también indica que son los jóvenes europeos de entre 26 y 35 años los que más preocupación por el medio ambiente están mostrando, y por ende reconocen que no tienen inconveniente en sacar un poco más de dinero de su bolsillo para estar en un hotel comprometido con la biodiversidad. Caso contrario ocurre con los viajeros de más edad (46 y 60 años), quienes aún están reacios a apoyar esta propuesta.
El sector se fortalece
Luego de esta pequeña reseña del mercado europeo, la cual puede ser una guía de lo que está pasando en el turismo de esa región, volvemos a lo que realmente le interesa al hotelero latinoamericano, su propio mercado.
Según Carlos Alberto Duque, el auge de los hoteles ecológicos no puede tomar por sorpresa a los mayoristas, ya que las solicitudes siguen creciendo: “Los mayoristas debemos estar muy pendientes de las necesidades de los clientes. Los hoteles ecológicos han ido tomando mucha fuerza, ya que es un producto novedoso y que cada día trae más adeptos, los mayoristas debemos asistir a ferias en diferentes partes del mundo para buscar este producto especifico y así actualizarnos. Pienso que los diferentes consolidados con los que trabajamos últimamente han estado muy atentos en incluir en sus inventarios esta modalidad de hoteles”.
Por su parte, Jorge Mejía, estima que los hábitos de los consumidores finales están cambiando, pues ahora preguntan por opciones ecológicas que incluyan selvas o sitios diferentes a los tradicionales paquetes turísticos.
“Nosotros estamos empezando a incursionar en este tipo de propiedades, dado que hemos detectado que particularmente un segmento del viajero individual está muy interesado en que sus experiencias vacacionales se desarrollen en este tipo de hotelería, tanto en playas, como selvas, reservas, aldeas, etc.”.
Caso contrario sucede en Paraguay, pues según la experiencia de Intertours, en ese país no hay mucha preocupación del usuario por visitar hoteles ecológicos . “Por el momento el mercado paraguayo no demuestra mucho interés en los hoteles ecológicos. Hemos tenido muy pocos casos y por lo general son siempre personas del extranjero que están viviendo por un tiempo en Paraguay”.
Entre tanto, el representante de Aerovisión explicó que el desarrollo en la construcción de hoteles ecológicos es un hecho y por ende su participación viene siendo más destacada: “Naturalmente es un producto que ha crecido y a su vez se ha diversificado, es muy común ver que en muchos lugares del mundo se están construyendo esta clase de hoteles, los cuales se distinguen por preservar el medio ambiente y el desarrollo sostenible. Las personas que los frecuentan tienen como propósito acercarse más a la naturaleza, es por esta razón que los hoteles ecológicos son llamados comúnmente 'Hoteles verdes'”.
Pero según Carlos Alberto Duque, el fenómeno de los hoteles ecológicos sigue siendo un producto muy reciente en el mercado, lo que hace que todavía el consumidor no entienda exactamente lo que significa hospedarse en esta clase de sitios: “Al ser un producto muy nuevo falta mucha cultura al respecto, se empieza a ver una inquietud en conocer los lugares donde están ubicados los hoteles ecológicos. Es muy importante el entorno para los huéspedes de estos lugares, ya que no sólo se quieren alojar en un hotel ecológico sino que también desean realizar caminatas ecológicas, deportes afines, salir de pesca, entre otras actividades”.
Según esto entonces, todo indica que el consumidor ahora sí se está preocupando por encontrar lugares donde pueda descansar, alejarse de la rutina y al mismo tiempo sentir que está ayudando de una u otra forma a la recuperación del medio ambiente, hospedándose en sitios que consumen menos energía, reciclan y se preocupan por el cuidado de un planeta que está a puertas de la agonía.
“Consideramos que está en alza el interés por este tipo de hospedaje, debido a que el viajero individual e independiente desea tener un contacto más directo, no sólo con el área, sino con la gente del entorno donde se ubican para así tener unas experiencias de viaje más reales y obtener con mayor facilidad la esencia de la vida en general de las personas que los habita, así como de la naturaleza que los rodea o donde se encuentran”, explicó el representante de Gray-Line Mexitours.
Recuadro
Un ahorro que vale la pena
Los ahorros de un hotel ecológico pueden estar al rededor de un 80%, y para llegar a ese porcentaje existen diferentes mecanismos. Uno de estos lo revela un informe publicado por el sitio web Hosteltur.
Este estudio indica que si un hotel utilizara en los desayunos productos a granel, en vez de los envases individuales en los que se empaca mermelada, miel, yogurt o mantequilla, podría evitar la utilización de cerca de 295 millones de estos objetos. También las campañas y acciones para ahorrar agua son efectivas.
De igual manera, el informe indica que instalar placas solares y reductores de caudal y modificar lámparas de filamentos incandescentes por unas de bajo consumo, así como calderas tradicionales por calderas de condensación de alto rendimiento, permitirían ahorrar unos US$3,3 millones.
Si bien es cierto que invertir en productos para mejorar la calidad de vida y desempeño de su hotel puede llegar a ser un gasto alto, los resultados posteriores serán más satisfactorios y los gastos se recuperarían con más facilidad,debido a que el ahorro en energía y agua puede variar entre un 60 y 80%.


