Hace algunos años la industria hotelera en el mundo tomó un rumbo ascendente. Las cadenas españolas y estadounidenses comenzaron a ampliar aún más sus fronteras y a construir establecimientos en regiones donde el turismo no era tan fuerte.por: Ana María Restrepo
Con el paso de los meses Asia, América Latina y África ganaron terreno, pero Estados Unidos, España, México y como tal el antiguo continente, continuaron con su buena racha de turismo. 2007 se presentó como el año de partida de un nuevo futuro, no obstante la crisis económica estadounidense cambió el panorama de modo tal que los bajos niveles de ocupación se vieron reflejados en 2008 y 2009.
2010 dio una luz a la industria y los viajes de negocios y de placer los cuales se redujeron en 2009, pero ya retomaron su curso, no tan fuertes como antes, pero si dejaron ver una leve recuperación en la industria.
Hoy en día, cuando estamos comenzando el tercer lustro del siglo XXI la hotelería ha presentado un vuelco que pone en jaque a más de un establecimiento, cadenas y grupos hoteleros.
Acciones frente a la crisis
A comienzo de 2009, Amadeus, proveedor del Sistema de Distribución Global, realizó un estudio denominado “El viajero austero: repercusión de los recortes de gastos de empresa sobre los hoteles”
Este análisis arrojó que todos los 354 ejeciutivos entrevistados viajan por negocios al menos una vez en el trimestre, 131 se desplazan una vez al mes (37%) y 25 (7%) se trasladan semanalmente.
Este gran número de viajeros que requieren de la satisfacción de ciertas necesidades, plantearon en el estudio un cambio de acuación y mentalidad que los hoteles debieron y deben seguir implementando cuando de atraer a este tipo de público se trata mientras la crisis económica no muestre una recuperación total.
El lujo pasó a ser un factor secundario o terciario en el momento de elegir un hotel. Para un ejecutivo es mucho más importante obtener los servicios básicos para el desarrollo de sus actividades como son: acceso wifi desde su habitación preferiblemente, check in sencillo y una habitación tranquila.
El precio también se ha convertido en un aspecto que resalta en el momento de alojarse en un establecimiento debido al menos dinero otorgado por las compañías para los gastos. Para los viajeros es importante alojarse en hoteles dignos de confianza, aunque de menor categoría, con niveles uniformes en todos sus establecimientos y altos estándares de calidad, como afirma también Juan Ramón Acosta, director de la Asociación Hotelera de Colombia, Cotelco, capítulo Antioquia-Chocó.
El paradigma que se presenta en la industria hotelera está regido por la calidad y el buen servicio, así como por la eficiencia y la rápida solución de problemas más que por el lujo, aunque nunca se deja a un lado la importancia del confort.
Otras perspectivas
Aunque la crisis económica no golpeó tan fuerte a América Latina y El Caribe, muchos establecimientos y destinos presentaron disminuciones en las mediciones claves de la industria como ADR (tarifa promedio diaria, pos sus siglas en inglés), RevPAR (ingresos por habitación disponible) y la ocupación. Pero esto no fue motivo para desistir, al contrario muchas cadenas llegaron a Latinoamérica con la expectativa de crear nuevos alojamientos que estarán funcionando en los próximos tres o cuatro años.
Cabe resaltar que a pesar de que la crisis ya está dando algunas señales de mejoría los viajeros de negocios y de placer continúan con un menor presupuesto de viajes, pero con más necesidades, por lo que los hoteles económicos no sólo deben entrar a competir con precio sino también con diferentes servicios.
La seguridad también es un factor clave para cualquier turista, como lo menciona Acosta, quien explica que la alta oferta hotelera que se presenta en la región, acompañada de la de los establecimientos sin registro calificado, puede hacer que la inseguridad aumente debido al alto número de viajeros que puede llegar a un establecimiento. “Este ejemplo se vivió en África con el Mundial, muchos turistas fueron víctimas de personas inescrupulosas que aprovecharon la situación y la poca seguridad de los alojamientos”.
Junto a estos planteamientos se encuentra también la experiencia del cliente, la globalización y el manejo de la tecnología como la nueva normalidad para los hoteles, como lo plantea otro estudio de Amadeus, presentado a mediados de 2010, Invent the future: the new normal for hotels in 2010 and beyond (Inventar el futuro: la nueva «normalidad» para los hoteles a partir de 2010).
Hacer más con menos, garantizar el crecimiento y la diferenciación competitiva serán los ítems por los que se deben guiar los hoteleros para hacer frente a los cambios que se darán en la industria partiendo de la crisis, pero continuando por los cambios arquitectónicos, ecológicos y sobre todo por el cambio climático.
Respecto a estos retos, Juan Ramón afirma que el mejoramiento de la rentabilidad, alcanzar los promedios de la ocupación establecidos por la industria y la mejora de la seguridad también hacen parte de los desafíos a los que se enfrentan los hoteleros, al igual que lo plantea Jérôme Destors, director, Hotel IT de Amadeus.
Éste último asegura también que la implementación de la tecnología debe mejorar y estar de acuerdo con la estrategia de negocio y de la capitalizaci+on de las marcas en todo el mundo.
Mayor ocupación
En 2010 la ocupación creció dráticamente en muchos países, como lo asevera Jan Freitag, vicepresidente global de desarrollo de Smith Travel Research, STR.
De acuerdo con el informe presentado por esta compañía, durante noviembre de 2010 se presentó un aumento en la ocupación en América Latina al ser comparada con el mismo mes de 2009. El mercado que más incremento tuvo fue Chile con 83,8 frente a 78,2% de 2009, le sigue Uruguay con 82,8% con un crecimiento de 7,9% desde el 74,9% de 2009. Perú ocupa el tercer lugar con 76,5% en comparación de los 69,0% de 2009, le sigue Brasil con 76,0 frente a 68,8%, Ecuador se ubicó en el quinto puesto con una ocupación de 73,4 frente a la cifra de 2009 que fue de 65,7. Argentina, Venezuela, Colombia y México también presentaron incrementos.
Nuevo paradigma
Los cambios dados por la situación financiera, así como las nuevas alternativas tecnológicas que permiten la globalización muestran un sector que nunca volverá a ser lo que fue hace diez años. “Los hoteles necesitan repensar su estructura, mejorar la calidad en la prestación de los servicios y lograr la certificación de los establecimientos principalmente en materia ambiental pueden aportar a la diferenciación en la industria” dice Acosta.
Por su parte, Jan considera que el reto más importante que tienen los hoteleros es mantener la fijación de precios y proporcionar a sus huéspedes una buena relación sin comprometer sus tarifas.
Luego de 2010 los hoteleros deberán reinventar sus negocios, abrirse aún más a la tecnología y sobre todo tener muy claras las expectativas de los clientes frente a los establecimientos ya que cadad día estos reciben más informacion sobre planes, promociones, alojamientos, que les permiten tener más por menos, u obtener lo que desean fácilmente.
La globalización y la apertura de fronteras ha hecho también que la concepción de la industria cambie. Grandes cadenas y grupos hoteleros han llegado a países que antes no hubieran podido llegar y Latinoamérica es muestra de ello, Brasil, Argentina, Ecuador, Peré y Colombia han potencializado sus estretegias de turismo y negocios, cada día hay mejor infraestructura y mejores establecimientos como lo plantea Juan Ramón Acosta.
Las inversiones hoteleras continúan en México, Perú, El Caribe, Argentina, Colombia, Chile y Panamá.
Parafraseando el informe presentado por GERENCIA DE HOTELES en la última edición de 2010, Alentador panorama latinoamericano, cabe resaltar que son muchos los turistas que deciden vistar la región cada año. En 2010 Brasil encabezó la lista en cantidad de turistas, el segundo lugar lo obtuvo Argentina y luego Chile. El mayor ingreso por turismo internacional es para Brasil, luego sigue Argentina, Perú, Colombia y Chile.
Los estudios realizados por STR dejan entrever un crecimiento lento de la industria que algunas veces disminuye, pero como menciona Jan Freitag: “nosotros creemos que la industria hotelera continuará proliferando y creciendo y que los viajeros internacionales volverán a los diferentes destinos. Predecir un panorama para los próximos 10 años es casi imposible, pero creo que el sector en cada país se recuperará, aunque eso depende de cada nación y de su ciclo económico, Brasil, por ejemplo lo hará bien sobre todo por los Juegos Olímpicos en 2016 y el Mundial de Fútbol en 2014”, concluyó.


