Un viejo dicho reza que todo entra por los ojos, pero ¿qué tan cierto es este dicho? Muchas veces cuando estamos en un restaurante ordenamos el plato que consumiremos dependiendo de lo que contenga, así como por su nombre u otras veces por las recomendaciones que nos han dado; sin embargo si cuando nos sirven el plato está mal presentado no lo recibimos y preferimos cambiar el pedido o irnos del lugar. La envoltura y la presentación venden, y esta misma situación acontece cuando las fachadas de los hoteles se han deteriorado con el tiempo.
La fachada es la carta de presentación, no sólo por ser un ícono arquitectónico, sino también porque es la carta de presentación del hotel, su piel.
Muchos factores influyen en el momento de la construcción, los edificios verdes son ahora uno de los diseños más implementados y están bajo la mirada de los arquitectos e ingenieros quienes buscan ayudar al medio ambiente, y erigir inmuebles que llamen su atención a los huéspedes y al mundo entero por su gestión en concordancia con la naturaleza.
Algunos expertos consideran que las fachadas deben ser diseñadas teniendo en cuenta su mantenimiento, logrando que sean atractivas pero prácticas a la hora del sostenimiento. No obstante, en este punto interfieren los estatutos y normas que contemplan este aspecto. En algunas ciudades la ley exige que se revisen las fachadas cada cinco años para prevenir su deterioro, en otros sólo se aplica a ciertos puntos de la edificación, mas la realidad es que en América Latina muy pocos países cuentan con una ley que exija a los propietarios hacer inspección y por consecuencia mantenimiento.
Dentro del sector hotelero éste se vuelve un tema difícil, teniendo en cuenta que el negocio hotelero trabaja las 24 horas del día, los siete días de la semana y hay que tratar de no molestar ni incomodar a los huéspedes con la reparación de la fachada.
En este caso, lo más importante es que se realice un plan de trabajo y que haya una coordinación de las actividades entre el arquitecto, el gerente de la construcción y el hotel con el fin de evitar molestias en el funcionamiento del hotel y a quienes estén alojados o a los visitantes.
Uno de los puntos importantes en el momento de construir un edificio es la selección de los materiales y de esto depende el futuro de la fachada. Asimismo en este espacio entra a relucir un elemento destacado de la arquitectura: los muros cortina.
Estos, los cuales se conforman de estructuras de vidrio ligero, piedra, aluminio, mármol, metal y otros materiales, se han convertido en una solución sencilla, eficaz y bonita para algunos de los problemas de las modernas fachadas. Los materiales de estos muros minimizan la filtración de aire y agua, igualando la sustancial presión del viento en los edificios altos.
Cabe resaltar que también se debe ser especialmente cuidadoso en el momento de diseñar y construir un muro cortina, y tener en cuenta las condiciones climáticas de la municipalidad donde se encuentra ubicado el hotel.


