La tormenta tropical Rina, que durante la semana anterior obligó a la suspensión de actividades en el Aeropuerto Internacional de Cancún no dejó pérdidas significativas para el sector hotelero de la ciudad, así lo confirmó el presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún, Rodrigo de la Peña Segura, en diálogo con GERENCIA DE HOTELES Y RESTAURANTES.
El funcionario explicó que durante el jueves se suspendieron entre 70 y 100 vuelos, pero que para el viernes ya las actividades se habían retomado. “Si hubo algunas cancelaciones porque los vuelos se suspendieron el jueves, pero así como algunos vuelos no llegaron hubo otros que no salieron y esos turistas debieron quedarse con nosotros, entonces eso compensó la operación hotelera”, precisó De la Peña.
Aunque los meteorólogos no descartaban que se convirtiera en huracán por los vientos de entre 71 y 180 kilómetros por hora, para el viernes ya se había minimizado el riesgo. “Yo ya estoy viendo por mi ventana a la gente en las playas y en las albercas felices”, declaró el presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún en referencia a la actividad hotelera el viernes. Agregó que los cálculos indican que para el fin de semana la ocupación subiría entre tres y cuatro puntos.
Rodrigo de la Peña enfatizó en que la ciudad se encuentra preparada para afrontar condiciones de tormentas y huracanes y que, pese a que no están exentos de estos fenómenos naturales, si se ha estructurado todo un sistema que permite a la ciudad atender a sus turistas en caso de huracán.


