Internacional. Eon, empresa especializada en el suministro integral de energía y gas, publicó en su página web una serie de consejos para que los edificios corporativos maximicen sus ahorros energéticos al utilizar sistemas de aire acondicionado y calefacción.
Según señala la compañía en esta publicación, la búsqueda de eficiencia energética no tiene porque afectar las condiciones de confort de los empleados y clientes, además de que el ahorro económico que puede generarse con una reducción en el consumo eléctrico redundará en mayores recursos para destinar a otros temas.
Eon, destacó entonces que lo primero a tener en cuenta es saber cuál es el consumo exacto y costo de la climatización. Para lograrlo se deben recopilar las facturas del último año, realizar un inventario de los equipos de calefacción y refrigeración, y analizar el patrón de consumo para conocer cuáles son los puntos dónde se debe actuar primero.
Además se pueden implementar medidas como:
- Mantener en invierno las cortinas y persianas abiertas para permitir la entrada del sol que calentará el edificio.
- En verano limitar la entrada de luz para no aumentar la temperatura innecesariamente.
- Regular el termostato adecuadamente. Evita que en invierno se abran las ventanas por exceso de calor o en verano por exceso de refrigeración.
- Realizar un correcto mantenimiento de los equipos
- Utilizar la ventilación para refrescar las habitaciones. En verano es aconsejable abrir las ventanas a primera hora de la mañana si sabemos que las temperaturas subirán a lo largo del día.
- Comprar equipos de alta eficiencia energética.
- Cambiar de una instalación centralizada a una climatización zonificada. Así cada área o estancia puede fijar la temperatura de manera independiente.
- Mejorar el aislamiento de paredes, suelo y cubierta con el objetivo de limitar las pérdidas de energía.
- Sustituir los equipos de climatización por otros más eficientes. Es recomendable adquirir equipos que tenga una etiqueta energética de la mayor calificación posible.
- Sustituir las ventanas por nuevas que dispongan de vidrios más aislantes y marcos con “rotura de puente térmico” que son muy eficientes energéticamente.
- Reducir las filtraciones de aire de ventanas y puertas tapando las rendijas con silicona o burletes.


