El sismo ocurrido el pasado 7 de noviembre en Guatemala, se convirtió en la prueba de fuego para 600 casas ubicadas en la aldea El Triunfo de la localidad de San Marcos (Guatemela). Las residencias, construidas con bambú soportaron el movimiento telúrico y se convirtieron en una opción para el sector de la construcción.
Este material ha servido, además, para la construcción de 22 escuelas. Según David Valdez, técnico del Instituto de Ciencia y Tecnología Agrícolas (Icta), una casa que tenga un área aproximada de 42 metros cuadrados y cuente con dos habitaciones y un baño, puede tener un costo cercano a los US$3.500. Lo cual supone un valor mucho menor al que tienen edificaciones que utilizan otros materiales.
Guatemala cuenta con un total de 12.000 hectáreas sembradas de bambú, en Retalhuleu, San Marcos, Quetzaltenango y Escuintla.
Entre las propiedades del bambú está su resistencia a ciclones, inundaciones, sequías y plagas, para usarla en construcción se debe cortar en época de verano para que no contenga mucha agua y aplicarle un tratamiento con diésel en los cortes que se hagan para protegerlo de la polilla.


