Según declaró Marcelo Pedemonte a radio Nihuil, de la provincia de Mendoza, “en Mendoza, los edificios, en el sentido tradicional, son más seguros que los de Chile”. Afirmación que surgió después de realizar distintos ejercicios en dicha localidad con el objetivo de coordinar esfuerzos ante una posible catástrofe de dimensiones semejantes al terremoto ocurrido en Chile en febrero de 2010.
Pedemonte, quien es el titular de la carrera de arquitectura de la Universidad de Congresos, explicó que en Mendoza las estructuras son antisísmicas, mientras que en Chile son sismorresistentes.
“Esto quiere decir que en Chile un edificio puede resistir un sismo de hasta cierta escala sin daños. Si es más fuerte, con daños reparables, y si es el de mayor escala, con daños totales, pero siempre manteniendo la estabilidad para salvaguardar la vida humana”, complementó.
Asimismo, el profesional aclaró que los movimientos telúricos pueden llegar a ser mucho más intensos en Chile que en la provincia menodcina de Argentina, sin embargo, detalló que en dicha localidad guardan un respeto intenso por los terremotos a causa de los efectos de los que ya han sido víctimas en el pasado, y que por tal razón no construyen edificaciones tan altas como en Chile.
“En esta provincia no se acepta el concepto de que el edificio pueda incluso colapsar o tener que ser demolido después de un sismo. Se propone que los edificios deben resistir casi sin consecuencia alguna, y esto limita y hace imposible tener la concepción de edificios de 20 o más niveles”, indicó el entrevistado.
Según datos del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), las ciudades argentinas de Córdoba, San Luis, La Rioja, San Juan y Mendoza suman entre 20 y 40 sismos diariamente, de los cuales la mayoría no son perceptibles por la población.


