Según el estudio denominado “Edificios enfermos”, que aborda el tema de las falencias de los centros de trabajo que impactan la salud de quienes permanecen en ellos, muchas de las dolencias se generan a causa de la mala iluminación, los reflejos en las pantallas de las computadoras y los sistemas de climatiazación cerrados en donde se estandariza la temperatura para toda la planta.
Así lo explica la directora de Mercadeo del Grupo Xtra en declaraciones tomadas por el diario mexicano El Universal: “En los escritorios pegados a los ventanales el aire acondicionado cae directamente en la espalda de algunos y los otros deben contentarse con la luz artificial que siempre permanece encendida”.
Investigaciones diversas explican que desde 1982 se han detectado una serie de síntomas patológicos en los edificios, se concentran más malestares propiciados por la mala ventilación, descompensación de temperaturas, cargas iónicas y electromagnéticas, partículas en suspensión, gases y vapores de origen químico y bioaerosoles. Elementos que causan efectos cada vez peores en los trabajadores de las oficinas.
Silva comenta que permanecer en una oficina de estas características durante ocho horas diarias por cinco días semanales puede permitir el desarrollo de una serie de síntomas médicos tales como alergias, supuestas gripes o resfriados, dolor de cabeza, sinusitis, congestión, mareos, náusea, cansancio, irritación de los ojos, la nariz o la garganta.
Para llegar a la conclusión de que el síntoma es producido por una oficina “enferma” es necesario establecer que varios empleados estén afectados simultáneamente o la persistencia no razonable del cuadro sintomático.


