El martes 5 de marzo se celebró el Día Mundial de la Eficiencia Energética, iniciativa que se generó por la necesidad de recordar la importancia del uso racional de la energía y la existencia de edificios y viviendas eficientes para combatir el cambio climático.
En este día tanto entidades como empresas, corporaciones y asociaciones que trabajan por este objetivo quieren fomentar mecanismos que permitan reducir el consumo y que ayuden a generar electricidad mediante procesos limpios.
Según expertos la energía consumida más eficiente es aquella que no genera CO2, que puede producirse en el lugar de consumo y que, por tanto, no precisa de infraestructuras de transporte.
Datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), especifican la eficiencia energética podría generar en un país de las características de España un promedio de 1,37 millones de empleos. Otra ventaja, menciona la Organización, fomenta la sostenibilidad y la soberanía energética.


