Se presentó recientemente en la Legislatura Argentina una iniciativa que pretende establecer las condiciones de acondicionamiento térmico para la construcción de edificios, con el fin de que mejorar la calidad de vida de la población y, al mismo tiempo, disminuir el impacto ambiental racionalizando la energía.
El proyecto fue impulsado por los legisladores Bautista Mendioroz y Francisco González, para aplicarse en todas las construcciones públicas y privadas destinadas al uso humano, tales como viviendas, establecimientos educativos, industrias, locales comerciales, hospitales, edificios de oficinas, entre otras.
Según los proponentes, todos los inmuebles que se construyan en la provincia de Río Negro a través del Estado provincial, deberían garantizar el aislamiento térmico.
Para los funcionarios debería ser el Ministerio de Obras y Servicios Públicos el encargado de determinar el aislamiento mediante el llamado a licitación y acreditar dicho valor mediante una etiqueta que caracterice la eficiencia energética de su envolvente.
La Etiqueta de Eficiencia Energética se determinaría de acuerdo a la norma IRAM 11900, mediante el Sistema de Cálculo de Etiquetado establecido por la Secretaría de Energía de la Nación.
Asimismo, el Ministerio encargado de la aplicación del contrato debe exigir previo a la construcción la emisión del permiso de inicio de obra, que contenga todos los elementos que acrediten el cumplimiento de la ley en ese sentido y la información detallada necesaria para la categorización energética de la envolvente del edificio.
El paso posterior se daría al momento de emitir el Certificado Final de Obra, donde se elaborará la etiqueta de eficiencia energética definitiva según el estado final de la construcción.
La propuesta es que todos los municipios de la Provincia de Río Negro se unan e incorporen esta normativa a sus construcciones. La propuesta es generar conciencia social, informar al consumidor y permitir un seguimiento de la calidad en la construcción. Además, el procedimiento permite evaluar los indicadores comparativos de demanda y se podrán trazar políticas energéticas más estrictas.


