Argentina. Cámara de Profesionales y Empresas de Seguridad Contra Incendios (Capesi) hizo un llamado de atención a edificios históricos de Córdoba, puesto que tienen una deficiente protección contra incendios, lo que pone en riesgo tanto el valor patrimonial de las estructuras como de los elementos que resguardan.
En la enumeración de edificios que realizó Capesi están la Manzana Jesuítica, el Teatro General San Martín, el Teatro Real, el Banco Social, iglesias y museos, que cuentan “con instalaciones muy deficientes y con riesgos latentes importante”.
En la Catedral cordobesa no hay sistemas de rociadores con cisternas de agua ni detectores de humo.
“Los edificios históricos no fueron previstos originalmente para prevenirse contra incendios. Y mucho menos cuentan con instalaciones de detección y extinción”, explicó el ingeniero Juan Alippi, presidente de Capesi y director del Capítulo Argentino de la NFPA.
Alippi señaló que las deficiencias devienen de la incompatibilidad entre la antigua arquitectura no preparada para los actuales criterios de seguridad, la imposibilidad de modificar a veces hasta en mínimos detalles un muro, una carpintería o un cielo raso y la dificultad de utilización de medios de extinción tradicionales en ciertos ámbitos como la Biblioteca Mayor, repositorio de material histórico único e irreemplazable.
“No se puede utilizar agua como la que proveería un rociador o un hidrante porque el daño sobre el papel sería mayor que el propio incendio, tampoco gases limpios porque en muchos casos se trata de grandes volúmenes no previstos para estas soluciones. Hay que pensar entonces en sistemas como los de agua nebulizada que sofocan incendios y no dañan, o minimizan los daños en el material a preservar”, indicó a medios locales el representante.



