La tendencia de contar con una fachada llamativa y novedosa, pero sobre todo utilizando materiales amables con el ambiente, se impone a nivel global. En la actualidad las alternativas han aumentado y variado, texturas, colores, diseños, contrastes y materiales, una gama de posibilidades que pueden combinarse para ser auténtico.
Uno de los factores que más interesa a ingenieros, arquitectos y administradores de edificios es, además de la estética, optar por elementos que optimicen el comportamiento técnico y operativo del edificio.
Según los expertos en el tema de la construcción, el diseño de una fachada depende exclusivamente del objetivo que tenga la edificación, ya sea residencial, comercial, institucional o industrial. Asimismo, es importante tener en cuenta factores como la ubicación geográfica, la disposición de la fachada y los efectos climáticos.
Para David Viveros, gerente general de la empresa Arkos, la fachada es un tema de cuidado por tratarse de “la piel del edificio”. Se debe tener presente factores como la ventilación, la humedad, la temperatura, la acústica, etc.
Las últimas novedades en materiales llegan con ventajas de todo tipo, desde las fachadas antigrafitis, la madera, las antirayones, las autolimpiables y, las más solicitadas, aquéllas que requieran poco mantenimiento.


